Carta a un ex combatiente de Malvinas

Escribo esta carta a cualquier ex combatiente que desee leerla, luego de acompañarlos por primera vez para mí en el acto del 2 de abril en la plaza San Martín de Retiro, CABA.

¿Fuiste Vos que me dijiste hace un rato en la plaza San Martín de Retiro estas frases que calaron hondo en mi corazón?

  • “El gran drama no fue allá, sino acá cuando regresamos”.
  • “Hace poco dejé de tener pesadillas sobre la guerra”.
  • “Allá cambiamos un jeep por una bolsa de comida”.
  • “Cuando me tomaron prisionero ahí estuve un poco mejor”.
  • “Cada año, estos tres meses que duró el conflicto son muy difíciles para mí”.
  • “Todavía sigo con tratamiento psicológico”.
  • “Sufro estrés post-traumático”.

Hoy, 2 de abril de 2019, a 37 años de aquella noche helada cuando a las 4 am pisaste las Malvinas para recuperarlas, quiero decirte que fui por primera vez a un acto en tu conmemoración. Sí, con vergüenza te digo que en casi 42 años de vida recién hoy fui a honrar a los caídos y veteranos, con mi humilde presencia. Sinceramente esperaba encontrar cortada la avenida Libertador por la multitud que hubiera ido a saludarte, ya que hay tantos que parecen desvivirse por interrumpir el libre tránsito en el centro porteño cada día por diferentes reclamos. Pero no. En la plaza había más autoridades del Gobierno, integrantes de las diferentes fuerzas, veteranos y familiares que ciudadanos argentinos queriendo acompañante en esta fecha tan crítica para Vos.
Para mí, las Malvinas fue una guerra que perdimos, como le sucede a todos los que combaten, ya que ninguna tiene verdaderos ganadores. Fuiste allá sin poder elegir ya que la soberbia y avaricia de los gobernantes de turno te empujaron a esa loca aventura irracional. Pero para Vos, Malvinas no es lo mismo que para mí. Para Vos, que ya tenes alrededor de 60 años, que ya no sos aquel pibe al que le dieron un fusil y lo mandaron a la muerte, Malvinas terminó siendo tu vida. Imagino que no hay un día que no venga a tu mente algún recuerdo de aquello. El tema es que no fue algo positivo para tu vida. Porque las heridas emocionales fueron muchísimo más graves que las que te ocasionaron las balas, bombas y proyectiles. Aquellas se sanaron pronto. Quizás te quedaron secuelas. Pero las del alma, las del corazón, esas no hay médico ni cirujano que te las haya podido curar. Probablemente te afectaron muchísimo, al punto de condicionar el resto de tu vida.

Te confieso que gusto verte sonreír. Observarte en silencio abrazar a tus camaradas en el reencuentro para el acto de esta mañana. Se te veía feliz. Aunque quizas esa sonrisa expresaba el gozo de volver a comprobar, al apretar contra tu cuerpo al otro, que era real. Ambos estaban vivos. No era una pesadilla irónica de una noche más. Y que lindo que después del acto se iban a comer juntos, no como en las islas que no tenían casi con que alimentarse.
Me conmovió escucharte contar algunas experiencias con dignidad, aplomo y dolor todavía a flor de piel. Te hablé poco. No me era fácil estar delante de un héroe. Y menos delante de varios juntos. Por eso preferí el silencio porque siento que tengo mucho que aprender de Vos y de esta causa que forma parte del ser argentino.
Te cuento que hasta anoche tarde no pensaba ir a verte. Pero ví un documental viejo que me movió a la acción. Decidí orar a Dios por Vos, por tu familia y por la de aquellos que ya no están. Siento que pedir al todopoderoso por alguien es lo mínimo y a la vez lo máximo que se puede hacer por el otro. Pero no lo único. Así que antes de irme a dormir, decidí que este no sería un 2 de abril más.
Por mucho tiempo pensé que el gobierno y tu familia eran los únicos responsables de ayudarte. Te pido perdón. Yo también podía haber hecho algo por Vos. Si hoy me mostraste que a veces tan sólo necesitabas hablar. Que valorabas que te haya ido a ver, hasta expresando un sentido gracias. Y que apreciaste el libro sobre la salud emocional que llevé para regalarte deseándo que al menos una frase pueda traer alivio y esperanza a tu corazón valiente pero frágil como el mío. Fue un honor, como te dije, estrechar tu mano firme y entregarte ese obsequio. Hasta me preguntaste cuánto costaba a lo que te dije mirándote a los ojos que ya estaba pago y era muchísimo menos que el que Vos pagaste por la Patria. Espero visitarte en tu centro de ex combatientes, para tomar algo juntos y conversar un poco más. Y desde ya aguardo con ansias el libro que vas a publicar este año. Te felicito por animarte a revivir todo aquello y ayudarme a conocerlo. Mirá si te habrá sido difícil que recién lo estás pudiendo hacer casi 40 años después del conflicto.

Querido ex combatiente, te pido perdón por ser esa Patria por la que te brindaste pero que desde que regresaste te da vuelta la cara. En este día sigo pidiendo a Dios por Vos. Confia en Él. Lo que nuestro egoísmo no te brinda, podes recibirlo con creces de parte del Comandante del Universo. Él nunca mirará para otro lado. Como estuvo con Vos en las islas, estará también cada minuto de tu vida. Ah, y preparate porque prometió terminar para siempre con la maldad de este mundo. Esa que Vos más que nadie vivió en carne propia. Él secará tus lágrimas, porque ya no habrá más muerte, ni dolor, ni clamor porque estás cosas habrán pasado para siempre (Apocalipsis 21:4). ¡Que así sea!

El aborto legal y la moral relativa | Lic. Santiago López Blasco

Reflexionemos sobre la moral en la que nos basamos para tomar decisiones.

Hace pocos días alguien me dijo “No podemos medir la moral con la misma vara, lo que es inmoral para algunos no lo es para otros”. Y la verdad es que reconozco que esa persona estaba describiendo la forma en que actualmente se ve la moral.

Sobre la legalización del aborto se perciben posturas bien definidas y aún más. Se observan actitudes orientadas a querer convencer al que piensa diferente de que su postura es incorrecta, para que la cambie. Pero es casi imposible que unos u otros modifiquen su modo de pensar sobre el aborto, ya que la plataforma sobre la que basan sus posturas es diametralmente opuesta. Para algunos hay cosas que están mal y otras bien, independientemente del lugar, las circunstancias y las personas. Para otros, todo es relativo. Cada persona elige lo que está bien o mal para ella.

Marcha contra el aborto

Manifestación pro aborto legal

Esta última posición parece muy madura, respetuosa y abierta. La otra da la sensación, en muchos, de ser anticuada y obtusa. Pero ¿realmente nos damos cuenta del riesgo que supone vivir sobre una moral relativa donde cada uno haga lo que le plazca?

Pensemos en algunas situaciones reales que hoy suceden:

➡Un ladrón entra a una casa. Ata a la familia. Golpea a un niño. Roba todo lo valioso y escapa. Luego se encuentra con sus compinches y festeja que le fue bien en lo que él considera un “trabajo”. ¡Sí! Para los delincuentes eso es su trabajo y ¡está bien! Por supuesto que tienen su base “filosófica”. Piensan que no es justo el hecho de que ellos no tengan ciertas cosas y otros sí. Incuban el resentimiento y desde ahí se lanzan a “equilibrar” su vida con la de los que mas tienen, “trabajando”.

¿Será que la familia robada pensará respetuosamente del ladrón diciendo “y qué vamos a hacer, a él le pareció que robar está bien. Tenemos que respetarlo porque es su elección”?

➡Un político corrupto se queda con dinero que no le corresponde y así perjudica al país. Luego de un negociado se siente satisfecho y sonríe porque para él, el dinero que recibe como sueldo es insignificante por el trabajo que realiza y sus grandes implicaciones. Entonces no ve mal buscar unos “bonus” cada tanto. Así tantas naciones sufren el flagelo de la corrupción, por personas que ya tenían una moral relativa y ahora ejercen cargos públicos para su propio beneficio.

Cuando se descubre un caso de corrupción y sale en los medios, habrá ciudadanos que digan “Si para él estaba bien quedarse con esa suma millonaria, tenemos que aceptarlo”.

¡Nunca esa familia robada ni esa ciudadanía afectada por la corrupción aceptarían semejantes cosas! Porque con el accionar del ladrón y del político afectaron a terceros inocentes. Porque no se respetaron los derechos del otro. Porque en definitiva esos sujetos actuaron en forma totalmente egoísta y antisocial.

¿Qué sucedería si se aceptara cada cosa, como las mencionadas y otras, en base la moral relativa de las personas? ¡La sociedad sería un caos! ¡En poco tiempo se auto destruiría! Definidamente es muy peligroso manejarse con una moral relativa y en realidad nadie cree en ella.

Volvamos al aborto. El proyecto de ley que tiene media sanción propone que se pueda practicar hasta la semana 14 del embarazo.

Según los especialistas, en esa semana el cuerpo del bebé ya está completamente formado. Tiene cabeza, tronco, extremidades y un corazoncito que LATE desde la sexta semana de gestación. Sí, hace dos meses que el principal órgano de la vida está en funcionamiento y desde la octava semana ya se lo puede escuchar.

Bebé de 14 semanas.

El proyecto tal como está planteado autorizaría el aborto hasta la semana 14. Pero desde la 15 estaría prohibido. Es decir que habría 24hs que separarían lo legal de lo ilegal. Pero ¿sucede algo en el bebé que amerite esto? ¿Pasa algo que haga que hasta el séptimo día de la semana 14 sea algo así como un quiste o un tumor que hay que sacar, para que el primer día de la semana 15 se convierta en un ser humano?

Bebé de 15 semanas de gestación

No soy médico pero imagino que en esas 24hs no sucede nada extraordinario. Bueno, en realidad cada día del proceso de gestación es extraordinario. ¡Pero esas 24hs no lo son más que las otras! Desde la concepción fué y es un ser humano. ¿O es persona cuando nace? ¿Lo hace persona tener una partida de nacimiento? No. Es persona en sí mismo

La gran mayoría de las mujeres tienen algo en ellas que las prepara para ser madres. Por eso, quienes apoyan el aborto legal, ¿se animarían a concretarlo después de realizarse una ecografía donde vean al bebé formado y escuchen los latidos de su corazón? Lo dudo. Y mucho. Eso que quizás quieran imaginar como un quiste, es una persona.

El tema del aborto es muy sensible y cada caso particular debería ser evaluado. No es lo mismo un embarazo por una violación que uno por sexo irresponsable. Como tampoco es igual uno donde la madre, el padre o ambos se arrepienten de querer ser padres, que uno donde corre riesgo de vida la salud del bebe o de la mamá.

Evidentemente hay casos en los que la madre debe tener la potestad de decidir pero no en todos. Dar esa facultad a cualquier persona para que la ejerza libremente cuando guste, sería irresponsable e irrespetuoso con la vida humana intra uterina.

No se debería dar a cada persona que eliga lo que está bien y lo que no. Eso está establecido y de alguna forma grabado en nuestra conciencia. Si la sociedad viviera con una moral así, pronto se autodestruiría. El derecho de cada uno termina donde comienza el del otro.

Ahora, ¿porque será que la moral relativa gana terreno y la moral objetiva lo va perdiendo? ¿Porqué a una se la ve como moderna, progresiva y de avanzada pero a la otra se le siente olor a naftalina, tipo a los abrigos guardados por los abuelos en el placard?

Cada vez nos vamos acostumbrando más a una moral flexible, volátil, titilante, que flamea inestable como una bandera pintada de un color u otro de acuerdo a las circunstancias.

No nos damos cuenta. Pero la moral objetiva trae beneficios para todos. Sólo que es necesario alimentarla. Quizás está muriendo de inanición ya que los nutrientes de poca calidad no la mantienen viva ni saludable. ¿Quién ofrece el alimento para la moral objetiva? ¿Dónde está el recetario?

Mira este tema en video

Hay alguien que no habla de moral. Es la moral personificada. Siempre la vivió y disfruta de sus beneficios. Además, en su generosidad tiene la bondad de enseñarnos la moral objetiva con su ejemplo y con un manual. Así como esta moral pareciera estar condenada a muerte, Él también lo estuvo pero hoy vive. Su manual casi fue eliminado del planeta, pero hoy es el libro más leído.

Busquemos seguir el ejemplo de Jesús, la persona moral, y leamos la Biblia. El único resultado será recibir sus bendiciones. Entre ellas, las que provienen de vivir en base a una moral objetiva. La relativa es peligrosa. Mata y te mata.

(Al escribir este artículo reconozco que puedo hacerlo gracias a que mi madre (QEPD) no me abortó. Así mismo es para cada persona que hoy puede expresarse sobre este tema tan delicado y actual. Podemos levantar la mano a favor o en contra porque nuestras madres apostaron a la vida. Es decir que el mero hecho de que estemos apoyando una u otra posición es ¡gracias al don de la vida!)

Te invito a leer también: ¿Queremos muchos más “Pity” Álvarez?https://wp.me/p8SUga-2e

Lic. Santiago López Blasco

Tw: @slopezblasco

Mail: slopezblasco@gmail.com

La frase olvidada de la declaración de la Independencia

Reflexión sobre mi visita a la Casa Histórica de Tucumán, donde se declaró la Independencia argentina.

Recuerdo aquella mañana templada en San Miguel de Tucumán. Había ido por razones laborales a la ciudad. Tenía poco tiempo, pero le pedí a un amigo que me llevara a conocer la “casita de Tucumán”. Se sonrió y me dijo, casi interrumpiendo mi pedido: “No digas casita que acá te van a matar. Es la Casa Histórica”. Tenía razón. Yo le decía como cuando la dibujábamos en la escuela primaria. Era la Casa Histórica, con mayúsculas.

Casa histórica de la Independencia - Tucumán
Casa Histórica – San Miguel de Tucumán

Luego de estacionar el auto, llegamos. Para mi sorpresa, la Casa está en pleno centro de la ciudad, sobre una calle peatonal muy transitada. En un segundo viajé desde la imaginaria tranquilidad de 1816, a la inquieta San Miguel de Tucumán contemporánea.

Observé con detenimiento ese frente que tantas veces quise dibujar, sin poder hacerlo como deseaba. Allí estaban sus paredes impecables blancas y sus aberturas azul cielo.

Al ingresar comencé a leer toda placa y cartel informativo. ¡Que chasco fue saber que el frente actual no es el original! Por lo menos había sido reconstruido siguiendo una foto tomada de aquel, antes de ser demolido para reemplazarlo por otro.

Casa histórica de tucumán - foto de 1869
Foto de 1869

Luego de avanzar lentamente, casi con reverencia patria, llegué a EL lugar. Allí estaba el “antiguo y venerable salón”, como dijera el presidente Nicolás Avellaneda en 1874, cuando decretó la conservación del mismo. En ese lugar, a instancias del pedido del General San Martín, los 33 diputados habían declarado la independencia de nuestro país (Provincias Unidas del Río de la Plata).

Salón donde se hizo la declaración
Salón donde se hizo la declaración
Salón de la independencia argentina
Los cuadros de los diputados

Una cuerda limitaba el acceso al interior del salón, pero mi mirada le faltaba el respeto a ese obstáculo y se detenía en esos cuadros que recuerdan a los representantes del pueblo.

Que honor pararme sobre esos pisos que fueron mudos testigos del nacimiento de nuestra Nación. Estaba en la cuna de la Argentina. A un costado estaba una copia del acta de la Independencia. Curiosamente la original se ha perdido (solo a nosotros nos puede pasar eso). En el archivo general de la Nación hay una copia obtenida del original, el mismo año de la declaración. Leo su contenido y reflexiono en una de sus frases iniciales de la declaración: “Invocando al Eterno que preside el universo…”.

Sí, los diputados se dirigieron a Dios antes de declarar la independencia de nuestro país. ¿Porqué lo habrán hecho? ¿Sería invitándolo como Testigo de la declaración? ¿Quizás fue sólo una frase colocada por influencia de la Iglesia Católica? ¿Tal vez lo hicieron sintiendo su necesidad de apoyo sobrenatural para sostener semejante decisión? Seguramente fue un poco de todo. Lo cierto es que hombres sumamente preparados, visionarios, patriotas, le dieron un lugar de privilegio a Dios aquel 9 de Julio en Tucumán. La presencia del Todopoderoso está en la partida de nacimiento de nuestro país. ¿Será que lo tenemos en cuenta? ¿O acaso eso también nos parece anticuado y sin sentido de pertinencia?

Que bendición sería que cada argentino y argentina siguiera el legado de aquellos diputados que buscaron a Dios antes de marcar un antes y después en nuestra historia.

Cada día tomamos decisiones importantes y podemos buscar la sabiduría de lo alto. El mismo Dios que estuvo con ellos, está disponible para nosotros. Él nos hizo para que seamos independientes. Es la principal virtud del ser humano adulto. Sin embargo ser independiente, pensante, estudioso, profesional, maduro; no implica que debamos ser independientes de Dios. Aquellos 33 diputados le dieron un lugar preponderante en la declaración de la independencia. Sigamos su ejemplo. Parece que mal no les fue. ¡Hoy cumplimos 202 años! ¡Felíz día de la Patria. Feliz cumple Argentina!

🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷🇦🇷

Te invito a leer también “Argentina no perdió” (sobre la eliminación del Mundial Rusia 2018) https://contagiarvalores.com/2018/06/30/hoy-argentina-no-perdio/

Lic. Santiago López Blasco

Twitter: @slopezblasco

Facebook: Santiago López Blasco

Instagram: @Santiagolopezblasco

¡Hoy Argentina no perdió!

Termina el sábado 30 de junio de 2018. En Buenos Aires está frío y la niebla se hace más intensa. Parece disfrazarse de humo cuando pasa por el haz de luz de los postes en las calles. La observo pasar sin prisa y sin pausa. Me pregunto si esta vez la niebla se habrá producido porque “bajaron las nubes” o si serán las lágrimas de los argentinos que se evaporan en el aire, por la derrota de la selección de fútbol.

Es un día triste. Refleja el sentir general de la gente que vuelve a sus actividades, caminando con la mirada baja y pocas palabras en su boca. Y claro, perdió Argentina en los 8vos de final de Rusia y se vuelve a casa.

¿Realmente perdió Argentina? Sí, que, ¿no te enteraste?, ¿No lo viste por tele? Mmm bueno, aunque me gusta el fútbol, soy hincha de un equipo, he ido a la cancha muchas veces y escucho programas deportivos por radio, al escribir esto iniciando la noche de este sábado, todavía no ví el partido y no sé como salió (me doy cuenta que no ganó). Tenía algo muchísimo más importante que hacer.

Quizás el no haber visto el partido, me ayuda a analizar esta situación como desde afuera. Camino por las calles y veo los comercios y balcones llenos de banderas. Todo es celeste y blanco. Hay promociones, descuentos, con Messi como cara visible de toda publicidad importante. Pero, perdió Argentina.

¿Perdió Argentina? Creo que no. Argentina no perdió. Argentina es un país maravilloso que lucha por salir de las crisis que lo golpean cada tanto. Hoy perdió la selección argentina de fútbol. No, Argentina. ¿O hay esa tristeza generalizada, con bronca hacia los supuestos responsables, cuando pierde la selección de gimnasia deportiva, remo o patín? También son deportes, como el fútbol.

Desde ya que tengo claro que el fútbol es, como dice un conocido relator, “el juego que más nos gusta y mejor jugamos los argentinos”. ¡Es pasión de multitudes! Pero me pregunto si esto de exigir tanto a un grupo de futbolistas, esperando como único objetivo aceptable que traigan la copa, no será que imaginariamente los queremos hacer responsables del éxito del país. Entonces en ellos, cuerpo técnico y dirigentes, enfocamos los más agudos análisis, críticas, fastidios y desencantos por el sueño frustrado, una vez mas.

¿No será

No sería mucho más productivo que cada argentino se comprometa en forma personal con el éxito y los triunfos reales del país, sin reducirlos a meros resultados deportivos cada cuatro años?

Argentina gana cuando:

🇦🇷Cada uno respeta y valora al otro.

🇦🇷Todos damos lo mejor de nosotros en nuestro trabajo.

🇦🇷Dejamos de aprovecharnos de alguien para ayudarlo en lo que necesite.

🇦🇷Decidimos dejar de creernos “vivos” haciendo lo que sabemos que es incorrecto.

🇦🇷Nos sentimos orgullosos de cumplir las leyes y pagar los impuestos.

🇦🇷Somos buenos “embajadores” del país si vamos de viaje al extranjero.

🇦🇷Ponemos nuestra energía en producir y no en criticar.

🇦🇷Miramos al otro para aprender algo de él, en lugar de encontrarle defectos.

🇦🇷Reconocemos que si los políticos que tenemos nos han defraudado, es porque los elegimos nosotros y quizás sean un reflejo de la sociedad que componemos entre todos.

🇦🇷Valoramos más los logros de la medicina, la ciencia, la solidaridad, que los del deporte.

¿Estás jugando el partido de tu vida cotidiana con la excelencia de rendimiento que le pedís a esos 11 futbolistas de la selección? ¿Aportas con ese juego a la victoria del país o a la derrota?

Vos y Yo tenemos la respuesta. Pongamos lo mejor de nosotros para que Argentina gane en lo que realmente importa.

Pd: Lo que tenía que hacer y era muchísimo más importante que el partido, era encontrarme con Dios. Termino de escribir y aún no sé el resultado del partido. En un rato lo veré completo. Me gusta el fútbol, en su justa medida. Más me gusta Jesús.

Te invito a leer también “La frase olvidada de la declaración de la Independencia” https://wp.me/p8SUga-1W.

Lic. Santiago López Blasco.

@slopezblasco

Amabilidad: Héctor y los rulemanes

Conocer a Héctor nos enseña el valor de la amabilidad.

“Papá, quiero fabricar un spiner”, me dijo Thiago esa tarde volviendo del colegio. Así comenzó la aventura de conseguir los elementos necesarios para que mi pequeño creativo haga de las suyas.

Lo más complicado para mí era pensar en conseguir un ruleman. ¡No sabía ni donde comprarlo! Salimos a buscar algún lugar y llegamos a una ferretería. Padre e hijo preguntando por un ruleman. La señora amable, nos informó que ella no vendía eso pero que en dos cuadras llegaríamos a un negocio exclusivo de rulemanes.

Apuramos el paso porque ya era el horario de cierre de los negocios y llegamos al pequeño local repleto de rulemanes de todos los tipos y tamaños. Había un cliente con su ropa de mecánico un poco engrasada, el señor que atendía con ropa de trabajo también y nosotros. Es raro en esos negocios ver un hombre con ropa elegante sport, con un nene de 10 años con sus ojitos brillantes de ilusión por encontrar su ruleman.

El negocio en Av. de los Incas 4886, CABA

El encargado nos miró y con una sonrisa nos preguntó ¿Buscan un ruleman para hacer un spiner? Nos reímos y relajamos un poco entendiendo que ya era habitual que vayan niños a comprar rulemanes. Le dijimos que sí, esperando que el hombre nos dé un ruleman y nos cobre. Pero no. Héctor tiene la virtud del servicio amable, brindando una excelente atención.

Tomó una hoja de papel, una birome y comenzó a dibujar magistralmente varios tipos de spiners para mostrarle a Thiago. Le dijo que tuviera ciertos cuidados al fabricarlo, especialmente en la forma que le daría porque de eso dependía el funcionamiento. Además nos orientó sobre cómo hacerle el mantenimiento al ruleman y desde ya nos vendió el más adecuado para este fin. Que era más barato que el que le habíamos pedido.

¡Cuánta simpatía y generosidad en este hombre! ¡Y eso que era la hora de cerrar su negocio! ¡Desde ya que a pesar de su atención cordial no nos convertiríamos en clientes porque era suficiente con lo que íbamos a comprar! Así y todo nos brindó lo mejor de sí.

Sacamos una foto de recuerdo, le agradecimos su calidez y nos fuimos.

Mientras íbamos para la casa con mi hijo, aproveché para hablarle de cómo marca la diferencia una persona que ama lo que hace y valora al otro. ¡Se notaba que Héctor era feliz vendiendo rulemanes! ¡No podía ocultarlo!

Actualmente no suele haber muchos “Hector” por ahí ¿verdad? Quizás porque nos falta aprender a disfrutar más lo que hacemos y saborear esos lindos momentos cotidianos. Con este ritmo acelerado hemos perdido el interés en disfrutar del camino y sólo pensamos en la meta. Así, nos sucede que cuando alcanzamos esa meta, pareciera que estamos vacíos. Es lógico, porque no reparamos en el valor y significado de cada paso que dimos.

Agradecidos por la atención de Héctor

Necesitamos ser más como Héctor. Disfrutar más la vida. Valorar al otro y manifestarle respeto más allá del beneficio que podríamos obtener. Si nos animamos a valorar otras cosas, en una de esas, al final del día nos sentimos plenos. Llenos de viviencias grandes o pequeñas, en favor de otros que necesitaban algo de nosotros. Esa satisfacción que vivimos cuando en forma conciente o sin darnos cuenta, ponemos en práctica lo que enseña el proverbio bíblico:

“Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado”.(Prov.11:24-25).

Lee también la experiencia con Daniel, el rapero del subte. http://contagiarvalores.com/2018/05/19/superacion-daniel-el-rapero-del-subte/

#ContagiARValores #Amabilidad

Carrera Maya: ¡Que causalidad!

Hace 44 años atrás nació la “Carrera Maya”, una competencia que se realiza siempre el 25 de mayo, fecha patria en Argentina. En esta edición participaron 10.000 personas, corriendo por las calles de la zona de Parques en Núñez y Palermo, Buenos Aires.

Por tercer año consecutivo decidí participar. Felizmente pude ir bajando mis tiempos y así obtener victorias personales. La mayoría de los que participamos, competimos contra nosotros mismos.

Además de correr para cuidar mi salud, me gusta compartir libros al final del evento. Esta vez llevé más de 50 ejemplares de “El Poder de la Esperanza”. Una obra sobre la salud emocional y espiritual que me hizo mucho bien al leerla y pensé que a otros también podría ayudarles.

Después de cruzar exhausto la meta y de reponerme, busqué la mochila llena de libros que había dejado en el guarda ropas. Le entregué los primeros a las chicas que atendían y una señora me preguntó de que era el libro. Le comenté y me solicitó uno. Se esforzaba por sonreir luego de haber corrido pero me dijo “estoy pasando un duelo. Por algo será que nos encontramos. No hay casualidades”. Sorprendido por la transparencia de la señora, le dije que sin dudas nos encontramos por un propósito. Le recomendé especialmente el último capítulo, deseando que la lectura del libro sea de bendición para su vida.

Después vino la ceremonia de premiación a los tres primeros en cada categoría y pude entregarle el libro a casi todos. Cuando iban saliendo del escenario les pegaba un grito desde abajo y les daba los libros. La música estaba fuerte pero me pude hacer oír jeje.

Entre todos los integrantes de los podios me emociona ver a quienes tienen ciertas discapacidades. ¡Son un ejemplo de perserverancia y esfuerzo!

Ya me estaba por retirar del lugar pero me quedaban algunos libros. Quería entregarlos todos y mentalmente le pedía a Dios que me ayudara a encontrar otras personas para dejarles el obsequio.

En eso pasan al lado mío algunos atletas discapacitados haciendo bromas entre ellos. Le hice una pregunta a uno de ellos y comenzamos a charlar. ¡Más me inspiraron!

A Martin le robaron su silla de ruedas de competición y nunca la pudo reponer. Cuesta tres mil dolares, me dijo. Ahora corre con una prótesis en una pierna. A Karina le funciona la mitad del corazón. Norberto vive con un solo pulmón y práctica varios deportes. Les regalé los libros y les dije que eran una inspiración para mí. Ellos simplemente decían que el deporte les había salvado la vida.

Terminando la charla con mis nuevos amigos, Norberto dice “No existen las casualidades. Por algo nos encontramos. Vos te vinculaste con Martin, con nosotros, por algo será”. Nos sacamos una foto con alegría de conocernos y nos despedimosquedando en agregarnos en face.

No le dije a Norberto que una señora me había dicho la misma frase, un rato antes. Pero me impactó escucharla dos veces. Pienso en lo reconfortante que es sentir que hay alguien mucho más grande, sabio y amoroso que busca vincular a unos con otros para bendecirlos. Algunos creemos que es Dios. Otros quizás aún no se dan cuenta de eso. Yo me fui feliz de sentirme parte de la divina providencia. Eso da paz, tranquilidad, y sobre todo esperanza. Esa de la que habla el libro que compartí.

El libro El Poder de la Esperanza también está disponible en formato digital en el sitio web https://libro.esperanzaweb.com.